Cada variedad se elabora por separado. La vendimia se despalilla y se encuba en depósitos de acero inoxidable entre 24ºC y 28ºC donde se produce la fermentación alcohólica de la uva respetando su integridad. Diariamente se hacen remontados y delestages para poner en contacto la parte líquida con la sólida favoreciendo la extracción de color, aromas y taninos, importantes para poder aguantar la crianza en barrica. Tras una semana de fermentación se descuba separando el vino yema del vino prensa. Hace la fermentación maloláctica y posteriormente se trasiega a barricas de roble donde permanece al menos 2 meses. Una vez finalizado superiodo de crianza se trasiega, clarifica y filtra para posteriormente embotellarlo donde permanece hasta su salida a mercado.